martes, 16 de enero de 2007

Tres Lecciones

PRIMERA LECCIÓN

Un cuervo estaba sentado en un árbol, sin hacer nada en todo el día.

Un conejito lo vio y le preguntó,

-¿Puedo sentarme contigo sin hacer nada todo el día?

El cuervo respondió:

- Claro, ¿Porqué no?.

Así que el conejito se sentó en el suelo, bajo el árbol, y descansó.

De repente, apareció un zorro que saltó sobre el conejo… y se lo comió.

MORALEJA: Para pasarte el día sentado, sin hacer absolutamente nada, debes estar sentado … muy, muy arriba.


SEGUNDA LECCIÓN

Un pavo charlaba con un toro.

- Me encantaría ser capaz de subir a lo alto de ese árbol… suspiraba el pavo, pero no tengo energías.

- Bien, ¿porqué no pruebas mi estiércol? replicó el toro. Está cargado de nutrientes.

El pavo comió un poco de estiércol y comprobó que, efectivamente, le daba fuerzas para alcanzar la primera rama del árbol.

El día siguiente, tras comer un poco más, subió a la segunda rama.

Tras 2 semanas, estaba orgulloso, en lo alto del árbol.

Muy pronto lo divisó un granjero que inmediatamente, lo derribó de dos tiros.

MORALEJA:
La mierda puede llevarte a la cumbre, pero no te mantendrá allí.


TERCERA LECCIÓN

Un pájaro volaba hacia el sur para invernar. Hacía tanto frío que el pájaro, helado, cayó al suelo agotado.

Mientras estaba tendido en el suelo pasó una vaca y dejó caer unas boñigas sobre él.

Envuelto en el montón de estiércol, el pájaro se dio cuenta de lo cálido y a gusto que estaba allí.

Se sintió tan feliz que empezó a cantar de alegría.

Oyendo un pájaro cantar, un gato se acercó a investigar. Descubrió el pájaro bajo el montón de estiércol, lo desenterró y rápidamente ¡se lo comió!

MORALEJA:

1. No todo el que se caga en tí, es tu enemigo.
2. No todo el que te saca de la mierda es tu amigo.
3. Cuando estés con la mierda hasta el cuello… ¡mantén la boca cerrada!

sábado, 6 de enero de 2007

Un cuento de árboles

Había una vez, tres árboles en la colina de un bosque. Hablaban acerca de sus sueños y esperanzas, y el primero dijo: " Algún día seré un cofre de tesoros. Estaré lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estaré decorado con labrados artísticos y tallados finos; todos verán mi belleza".

El segundo árbol dijo: " Algún día seré una poderosa embarcación. Llevaré a los más grandes reyes y reinas a través de los océanos, e iré a todos los rincones del mundo. Todos se sentirán seguros por mi fortaleza y poderoso casco".

Finalmente el tercer árbol dijo: " Yo quiero crecer para ser el más recto y grande de todos los árboles del bosque. La gente me verá en la cima, mirará mis poderosas ramas y pensarán en el Dios de los cielos, y cuán cerca estoy de alcanzarlo. Seré el más grande árbol de todos los tiempos y la gente siempre me recordará".

Después de unos años de que los árboles oraban para que sus sueños se convirtieran en realidad, un grupo de leñadores vino donde estaban los árboles.

Cuando uno vio al primer árbol dijo: " Este me parece un árbol fuerte, creo que podría vender su madera aun carpintero", y comenzó a cortarlo. El árbol estaba muy feliz debido a que sabía que el carpintero podría convertirlo en un cofre para tesoros.

El otro leñador dijo mientras observaba al segundo árbol:" Parece un árbol fuerte: creo que podré vender al carpintero del puerto". El segundo árbol se puso muy feliz porque sabía que estaba en camino de convertirse en una poderosa embarcación.

El último leñador se acercó al tercer árbol; éste estaba asustado, pues sabía que si lo cortaban, su sueño nunca se volvería realidad. El leñador dijo entonces: " No necesito nada especial del árbol que corte, así que tomaré éste". Y cortó el tercer árbol.

Cuando el primer árbol llegó donde el carpintero, fue convertido en un cajón de comida para animales, fue puesto en un pesebre y llenado con paja. Se sintió muy mal pues eso no era por lo que había orado.

El segundo árbol fue cortado y convertido en una pequeña balsa de pesca, ni siquiera lo suficientemente grande para navegar en el mar, y fue puesta en un lago. Y vio cómo sus sueños de ser una gran embarcación cargando reyes había llegado s su final.

El tercer árbol fue cortado en largas y pesadas tablas y dejado en la oscuridad de una bodega. Años más tarde, los árboles olvidaron sus sueños y esperanzas por lo que tanto habían orado.

Entonces un día un hombre y una mujer llegaron a un pesebre, Ella dio a luz a un niño, y lo colocó en la paja que había dentro del cajón en el que fue transformado el primer árbol. El hombre deseaba haber podido tener una cuna para su bebé, pero este cajón debería serlo. El árbol sintió la importancia de este acontecimiento y supo que había contenido el más grande tesoro de la historia.

Años más tarde un grupo de hombres entraron en la balsa en la cuál habían convertido al segundo árbol. Uno de ellos estaba cansado y se durmió en la barca. Mientras ellos estaban en el agua, una gran tormenta se desató y el árbol pensó que no sería lo suficientemente fuerte para salvar a los hombres. Los hombres despertaron al que dormía, éste se levantó y dijo: " Calma ¡ quédate quieto!" y la tormenta y las olas se detuvieron. En ese momento el segundo árbol se dio cuenta de que había llevado al Rey de Reyes y el Señor de Señores.

Finalmente un tiempo después alguien vino y tomó el tercer árbol convertido en tablas. Fue cargado en las calles al mismo tiempo que la gente escupía, insultaba y golpeaba al Hombre que lo cargaba. Se detuvieron en una pequeña colina y el Hombre fue clavado al árbol y levantado para morir en la cima de la colina. Cuando llegó el domingo, el tercer árbol se dio cuenta de que él fue los suficientemente fuerte para permanecer erguido en la cima de la colina, y estar tan cerca de Dios como nunca, porque Jesús había sido crucificado en él